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Bioética, comunidad y deliberación
Publicat
17 | 6 | 2026
David Lorenzo Izquierdo. Director del Institut Borja de Bioètica
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Bioética, comunidad y deliberación

Me gustaría, en este escrito, reflexionar sobre el papel del Institut Borja en la Bioética y el valor del nuevo formato de la revista “Bioètica & debat”.
 

 

Hablando de la amistad, decía Aristóteles, en su Ética nicomáquea, que, con amigos, se piensa mejor. Con amigos, se desarrolla y aumenta la capacidad de pensar. Esa ayuda, si bien siempre necesaria en todas las áreas de conocimiento, se presenta como algo aun más perentorio en cuestiones prácticas, como la ética y la bioética. Esas disciplinas, a diferencia de otras más empíricas y cuantitativas, no son exactas: en la mayoría de ocasiones, su procedimiento y sus conclusiones son indeterminados. El objeto de la ética –la acción humana- no permite el mismo grado de exactitud que el objeto de otras ciencias. En la bioética, como ética aplicada a las ciencias y profesiones relacionadas con la vida y la salud, ocurre lo mismo. 

En cuestiones prácticas, hay, pues un grado alto de indeterminación: pueden ser, en general, de diversas maneras. Los elementos que influyen en la acción humana (el acto, las circunstancias, la intención, los principios, etc.) son tantos y tan diversos que, a la luz de todos ellos, esa acción no está ‘determinada’ o no totalmente. Por eso es necesario –decía Aristóteles- la deliberación. 

El ser humano delibera sobre cosas que pueden ser de una u otra manera. En las acciones libres, el proceso y la conclusión de la toma de decisiones no están predeterminados. La deliberación es el procedimiento por el que el individuo determina, ‘va determinando’, esos elementos, de modo que, de alguna manera, los va acotando para definir qué acción es mejor y cómo debe llevarse a cabo. De ahí la importancia que, según Diego Gracia, tiene la deliberación en Bioética. En ese proceso, la ayuda de otras personas es necesaria porque aporta datos, reflexiones e ideas que complementan y ‘determinan’ esos elementos que, en principio, no están definidos, que están indeterminados. Por eso, en comunidad, con amigos –personas con las que el individuo comparte un bien-, se piensa mejor.

Conmemorar el 50º aniversario de la fundación del Institut Borja de Bioètica es conmemorar la creación de una comunidad, una comunidad de aprendizaje y deliberación. El Institut Borja de Bioètica fue la primera ‘comunidad’ formal en España y en Europa dedicada a la Bioética. Concibo la Bioética como una búsqueda, la búsqueda de la excelencia moral en el ámbito de la salud y la asistencia. Pienso que el legado de esa comunidad es precisamente un legado que ha contribuido –y quiere seguir contribuyendo- a esa excelencia.

Uno de los instrumentos de deliberación y aprendizaje en las distintas áreas y ‘comunidades’ de conocimiento son las publicaciones (revistas, libros…). En relación con ellas, un hito relevante en el desarrollo de la ciencia occidental fue la creación de las sociedades científicas. Si bien fue un fenómeno iniciado durante el siglo XVII, fueron los siglos XVIII y XIX el período de gran eclosión de las sociedades y academias científicas. En ese tiempo, en Europa y USA, se fundaron sociedades y academias de ámbitos muy diversos: biología, química, medicina, ciencias naturales, geología… La Royal Society fue fundada en Londres en 1660 y tuvo, entre sus egregios presidentes, a Isaac Newton.

Uno de los instrumentos principales de comunicación y relación de esas ‘comunidades’ eran las revistas. Éstas se concebían como modo de ‘comunicar’ conocimiento, es decir, como foros para ‘hacer común’ los hallazgos científicos y, al ‘hacerlos comunes’, transmitirlos y someterlos al debate y a la deliberación. Las distancias geográficas y la ausencia de otros canales de comunicación que facilitaran la cercanía y la relación entre científicos hicieron que las revistas se convirtieran en un instrumento necesario y esencial para transmitir conocimiento y dialogar –deliberar-, en un instrumento, finalmente, para ‘hacer’ comunidad.

Hoy las revistas científicas corren el peligro de convertirse en instrumentos de mera ‘exposición’ y ‘escaparate’, en canales de competición ‘monologada’. En ese escenario, la revista “Bioètica & debat”, con su nuevo formato, quiere ser –seguir siendo- un espacio de aprendizaje, un foro vivo y ágil para compartir conocimiento y deliberación y, en fin, un instrumento para hacer –seguir haciendo- esta comunidad que es el Institut Borja de Bioètica.